Copywriting: la pólvora que necesitas para petarlo

Cuando lanzaste tu negocio al mundo online, estoy segura de que te hiciste una lista tipo esta:

Necesito:

  • Hosting.
  • Dominio.
  • WordPress.
  • Plantilla para el diseño (posible diseñador).
  • 3-4 entradas en el blog.
  • Páginas: Home, sobre mí, servicios, contacto.
  • Formulario de contacto.
  • Regalo para suscriptores.
  • Gestor de email marketing (mirar qué es esto).
  • Mínimo 1 servicio.
  • Redes sociales.

 

Por suerte, cada vez hay más gente que añade, al lado de “páginas”… “(posible copywriter)”.

¡Sí! El copywriting va ganando fuerza y reconocimiento, pero todavía es un gran desconocido para muchas de las personas que empiezan en esta selva online (porque ya no es mundo, es selva. Amazónica, por lo menos).

Es más, la mayoría de las personas que añaden “(posible copywiter)”, saben que los textos son importantes, pero no saben bien bien cómo va eso del copywriting y se sorprenden cuando, al contratar el servicio, les envías mil preguntas (estoy exagerando, no te asustes) sobre su negocio.

Por eso me he decidido a escribir este artículo. Para aclarar en la medida de lo posible en qué consiste el copywriting, qué hace un copywriter, cómo lo hace y cómo puedes hacerlo tú (esta última parte te va a gustar).

¿Qué te parece si empezamos?

 

El copywriting como potenciador de ventas

 

Buen subtítulo, pero ¿en qué consiste exactamente? Bien, resumiendo mucho, consiste en redactar textos enfocados a la venta.

Y cuando hablo de venta, me refiero a: vender como tal, conseguir suscriptores, que un cliente te envíe un formulario o haga clic en el botón o enlace que TÚ quieras.

Por lo tanto, podríamos decir que…

El copywriting es redactar para guiar de manera eficaz a tu cliente a realizar la acción que tú quieras que realice.

Es por eso que todas las fórmulas y técnicas de copywriting están dirigidas a llamar la atención de tu cliente y a mantener el interés para que siga leyendo y pueda ser guiado hasta tomar acción (haciendo lo que tú querías que hiciera).

 

¿Significa esto que es 100% infalible y lo único que necesitas para vender?

 

Eeemmm… no. Y quien te diga lo contrario, no te dice toda la verdad (por no decir que miente, que queda feo).

Ahora en serio. El copywriting es parte fundamental de un negocio online si se quiere tener éxito, pero no es lo único que necesita.

Para empezar, necesitas un cliente bien definido, un servicio que ese cliente necesite, una estrategia de negocio, un diseño web que atraiga…

Como ves, son muchas las piezas del puzzle para conseguir un negocio online rentable, pero el copywriting sí es una de esas piezas.

Si tienes todo lo demás, pero te dejas el copywriting porque “bah, no importa”, estás perdiendo la oportunidad de conectar con tu potencial cliente y convertirlo en cliente de verdad.

Las imágenes y el diseño llaman la atención, pero no conectan de forma profunda con tu cliente. Máximo, pueden decir “oh, qué guay”, pero ya. Las palabras son las que explican, conectan, atraen, enamoran y nos hacen diferentes.

Por lo tanto, podríamos decir que el copywriting funciona como ese comercial incansable e insaciable que trabaja para ti todos los días del año, 24h al día y que no gasta en dietas ni transporte, ni se queja de los horarios ni de las condiciones de trabajo.

Una vez en marcha, lo peta. Tiene un gran equipo detrás, pero su labia, sus maneras y su personalidad hacen que los potenciales clientes caigan rendidos a sus pies.

 

El copywriter: tu aliado en la sombra

 

¿Pero por qué en la sombra? (María, vaya subtítulos estás poniendo hoy. Vale, lo sé, pero es verdad.)

Los copywriters nos mantenemos en la más oscura sombra de tu negocio. Escribimos los textos con tu voz para que parezca que los has escrito tú (o, al menos, debería ser así) y no dejamos que nuestra personalidad aparezca ni en los puntos.

Es tu negocio, eres tú y tu personalidad, tus valores y tus maneras. ¿Qué sentido tendría que saliéramos nosotros en plan “hola, soy su copy”? Ninguno.

Sí, tendremos testimonios de clientes superfelices y orgullosos de sus textos, a futuros clientes les diremos que ese texto es nuestro, pero también (o, por lo menos, yo) añadiremos “pero cada negocio tiene su voz propia, los tuyos no quedarán así”.

 

Esto es lo que hace un copywriter

 

Investiga a tu audiencia y tu mercado

 

Para poder redactar para vender es imprescindible conocer al dedillo a quienes te diriges, qué piensan, qué quieren, qué sienten, qué problemas tienen… y, por supuesto, qué ofertas hay en el mercado, cómo están enfocadas, quienes son tus competidores directos…

Y eso es lo primero que hace un copy. Preguntarte a ti e investigar después lo que le falte. Empaparse de todo lo que gira alrededor de tu negocio.

 

Conoce tu negocio como tú (o, a veces, mejor)

 

Y no lo digo con ánimo de nada. Es más, muchas veces, debido al gran número de preguntas que hacemos, los clientes se plantean cosas que antes ni se habían planteado.

Piensa en un niño pequeño que pregunta y pregunta y pregunta y quiere una respuesta siempre y que sea comprensible.

Así somos. Como niños preguntones.

Necesitamos conocer tu negocio a un nivel extraprofundo para poder “venderlo”. Porque al redactar, vendemos tus servicios y productos, sí, pero también tus valores, tus ideas y a tu persona.

En un negocio online se vende todo. TODO.

 

Redacta con tu voz

 

Esto ya te lo he comentado antes, pero es importante hacer hincapié. Cuando un profesional redacta los textos de un cliente, no deja asomar su personalidad por ninguna parte.

O bien, definirá una voz de marca junto a su cliente o tomará la voz de su cliente (si eres tú sola la que está detrás de tu negocio, siempre opta por esta opción. Apuesta por ti), pero no la suya.

Cuando un potencial cliente aterrice en esa web, debe conectar con la voz que hay detrás del negocio, no con la del copy.

Teniendo en cuenta que ahí fuera hay muchos negocios ofreciendo lo mismo que tú, es necesario tener ese toque personal (y real) en los textos de la web. La gente conecta con gente real. Y si tus clientes conectan con la voz del negocio y es la tuya 100%, tendrás la mitad del camino recorrido.

 

Y a todo esto, se le unen las técnicas y fórmulas que venden

 

Sí, no me dejo la parte fundamental del copywriting. Las técnicas y fórmulas que funcionan, guían y venden no podían quedarse fuera.

Fórmulas y técnicas que vienen utilizándose desde “siempre”, combinaciones que forman nuevas, estructuras que potencian las conversiones, diferentes maneras de mantener una conversación, de llegar a la venta, de conseguir clientes.

En cualquier texto, hasta las cookies, las páginas legales o el sidebar de un blog, puede aplicarse copywriting y redactarse para llamar la atención o mantener la voz de marca.

El copy no es solo para vender en plan directo, agresivo y “pam”. Es mucho más que eso. Es para generar confianza, conexión y para vender como consecuencia de eso primero.

 

Yo siempre he defendido que sin conexión, no hay venta.

 

Y es porque vivimos en una sociedad tan bombardeada con mensajes de venta, venta, venta que necesitamos más que eso para comprar. Necesitamos relacionarnos de verdad, conectar con quien hay detrás, ver que nos comprenden, que nos tienen en cuenta…

Y todo eso (más la venta), lo consigues con copywriting.

 

Sé tu propia copywriter

 

¡Claro! ¿Lo veías imposible? Pues no lo es.

Piénsalo. Hay uno de los puntos anteriores que ya lo dominas: ser tú misma y utilizar tu voz. Y el resto de puntos, con práctica y guía, los acabas dominando.

 

¿Y cómo puedes aprender copywriting por tu cuenta?

 

Contenido gratuito

 

Sí, hay blogs sobre copywriting (como este) en los que encontrarás explicaciones, fórmulas, técnicas, estructuras… y que te servirán como punto inicial en tu recorrido.

¿Qué pasa? Que la mayoría de contenido gratuito se enfoca poco en la práctica. Te dan la teoría, te la hacen comprensible, pero ya está.

 

Investigación

 

Visita páginas de referentes y estudia las estructuras, fórmulas y técnicas que utilizan.

Sin embargo, aquí pueden pasarte dos cosas:

  • Que no sepas dónde mirar ni qué mirar porque no acabas de saber en lo que tienes que fijarte ni cómo analizarlo.
  • Que acabes copiando a pelo y no te sirva de nada.

 

Recuerda que cada negocio es un mundo y que lo que le funciona a uno, no tiene por qué funcionarle a otro.

 

Contenido Premium

 

Prometo no hacer SPAM (pero Hablando En Copy abre sus puertas en breve, ejem).

Vale, me centro.

¿Qué tiene el contenido premium que no encuentras de gratis?

  • Pues estructuras que funcionan y que te ayudan a aplicar y adaptar a tu negocio.
  • Plantillas que te facilitan, como mínimo, el punto de partida.
  • Explicaciones mucho más profundas y guiadas de las fórmulas y técnicas de copywriting más eficaces.
  • Ayuda personalizada en la implementación.
  • Resolución de dudas en plan “guay”.

 

Hay muchas diferencias, ya lo ves. ¿Pero es estrictamente necesario formarse en copywriting para redactar los textos de tu propia web?

A ver, estrictamente necesario… puede que no. Recomendable, sí. Además, ya no es la formación en sí, sino el tener a un profesional detrás de ti diciéndote qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo.

Solo por eso, ya merece la pena.

Piensa que redactar para vender no es redactar como salga ni lo que tú crees que funciona o lo que tú crees que quiere escuchar tu cliente.

 

Y va, el momento SPAM me lo dejo para otro día. Hoy te invito al reto gratuito que he preparado como guinda del lanzamiento de Hablando En Copy (ejem ejem).

[su_note note_color=”#f1b4ee” radius=”0″]Es un reto de una semana en el que daremos un paseo por tus miedos, las barreras que te limitan y te impiden estar cómoda mostrándote tal cual eres, las venceremos, sacarás toda la personalidad que hasta ahora escondes y conectarás con los clientes que sueñas. Una semana intensa, sí, pero que merecerá la pena y que quiero compartir contigo.

Apúntate aquí y vamos a empezar a petarlo.[/su_note]

2 Comments

  • Sarah Degel

    Hola, muy interesante el artículo de nuevo y totalmente de acuerdo en que si no hay conexión no hay venta. Un saludote.

    • María Bolívar

      Gracias de nuevo, Sarah 🙂

      ¡Un abrazo!

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