El error de utilizar plantillas para tus textos

marzo 29, 2018

He estado dándole vueltas a crear plantillas en las que solo tuvieras que incluir beneficios, el nombre de tu producto, características…

Y ¿sabes qué? No lo voy a hacer. No. Y sé que mucha gente las compraría porque las plantillas son un recurso muy práctico y fácil de utilizar, pero aun así, aunque pudiera ser una relativamente buena fuente de ingresos, no quiero fomentar el copywriting automático y sin personalidad. 

No quiero que seas una más ni que tu marca quede ahogada en palabras que utiliza todo el mundo. No podría defender la diferenciación a capa y espada, si vendiese ese tipo de recursos y confío plenamente en la autenticidad y en tu capacidad de vender a través de ella. Punto.

Pero quiero profundizar un poquito más para que no te quede mal sabor de boca y que pienses “mira esta, podría solucionarme la vida y, en cambio, me la complica”.

Así que vamos al lío: ¿Por qué las plantillas no son una buena idea?

 

Limitan tu creatividad

 

Dentro de ti, tienes una fuente inagotable de creatividad que solo necesita un pinchacito para que empiece a encauzarse.

Aunque creas que no, todo lo que necesitas está dentro de ti, solo tienes que saber cómo sacarlo, encauzarlo y transmitirlo. Sé que no es fácil, pero tampoco es taaan complicado como estás pensando ahora.

Y las plantillas, en lugar de ayudar a hacer ese agujerito que necesitas para que empiece a brotar tu creatividad, pone piedras encima haciendo que sea más difícil acceder a ella.

Piénsalo por un momento: Si tuvieras una plantilla en tus manos, estarías rellenando una hoja repleta de palabras que no son tuyas con otras que sí lo serían. Vaya follón, ¿no?

 

Te hacen dudar de ti misma

 

“Aaaala, María, aquí te has flipado”. No. Verás.

Ponte en situación: Tienes que redactar tu web y no sabes por dónde empezar. Te pones nerviosa y vas a Mr. Google a googlear en busca de plantillas. Las encuentras y las compras. Ya te sientes segura y te sientes capaz de redactar esos textos que hasta hace 5 minutos hacían que te comiesen los nervios.

¿Has notado el cambio? Estabas nerviosa y ahora estás segura. ¿Qué consecuencia tiene ese cambio emocional? Que no pongas en duda las plantillas.

Puede que empezases a completarlas y te dijeses “ay, es que esto no me acaba de gustar”, pero luego pensarías “uuufff, bueno, mejor no lo cambio. No vaya a ser que la líe. Estas están comprobadas. Ya que me las he comprado, las utilizo tal cual.”

Y dudas de ti misma, de tu criterio y de tu capacidad porque te fías de unas plantillas que van a utilizar otras 1000 personas.

Y ahí pasamos al tercer motivo por el que no me fío de las plantillas…

 

Tú las has comprado. OTRAS Muchas personas, también.

 

Imagínatelo. Estás intentando destacar de entre tu competencia, intentando diferenciarte e intentando convencer a tus clientes de que TÚ eres su mejor opción, ¿cómo vas a hacerlo si suenas igual que otros tantos?

Utilizar plantillas capa tu personalidad, la cohíbe y la aniquila. (Aaaala, qué heavy). Sí, sé que suena -quizás- demasiado fuerte, pero creo que así es.

Si tenemos en cuenta que te sientes muy segura al tenerlas en tu poder y que, seguramente, dudes mil en el momento de cambiar las palabras porque no crees que las tuyas “funcionen”, sí, estarás en modo automático y capando tu personalidad en cada palabra.

 

Ejemplo de plantilla

 

Quiero que hagas un ejercicio muy fácil. Voy a dejarte aquí un párrafo-plantilla y quiero que, primero, lo completes con palabras sobre tu negocio, y que después, te inventes un negocio totalmente diferente al tuyo y lo vuelvas a completar.

¿Preparada? Vamos a ello:

 

Cuando intentas (situación dolorosa para tu cliente) y acabas (consecuencia de esa situación dolorosa), te sientes (emociones provocadas por esa situación. 2-3 separadas por comas).

Y es que ves que los demás (1-2 situaciones deseadas por tu cliente) mientras que tú (situación que está viviendo tu cliente ahora mismo) y sigues (otra situación de tu cliente ahora).

 

Es solo un ejemplo para que puedas hacer lo que te he propuesto y compruebes por ti misma “el poder de las plantillas”: que todo el mundo suene igual aunque ofrezca servicios o productos diferentes.

Y sí, puede que me digas “Ay va, María, exageras. Tampoco suena taaan idéntico porque los servicios son diferentes”. Ya, pero ¿y si lo hiciéramos con servicios idénticos con las mismas situaciones dolorosas, las mismas emociones y los mismos deseos? Entonces, ¿qué? ¿Te daría tan igual?

Eso son solo 4 líneas, imagínate toda una página web sonando igual que otros.

O es que quizás:

  • ¿Tal y como ha quedado ese párrafo, te sientes reflejada?
  • ¿El tono y el estilo van contigo?

 

Cada persona es un mundo y cada marca también. Cada una tiene ese toque que la hace especial, esa manera de comunicar, esa forma de ser y ese qué-sé-yo que la hace conectar con clientes afines a ella.

Y eso es lo que tapan, capan o mutilan las plantillas.

 

¿Conclusión? Las plantillas son tentación pura (como el chocolate).

 

Sí, lo sé. Te tienta la idea de tenerlo todo hecho, de ahorrarte tiempo y dinero, de tener tus textos redactados en una tarde y de saber qué poner y dónde ponerlo.

Pero te falta lo más importante y lo que te diferenciará de tu competencia. El cómo.

Porque tu cómo será igual que el cómo de otros tantos negocios online. Tu cómo será idéntico al de tu competencia. Tu cómo no llamará la atención.

Las plantillas pueden sacarte de un apuro, sí, pero para nada van a mejorar tu negocio ni tu marca ni la posición que tengas en la mente de tus clientes.

 

 

 

Y tú qué, ¿eres fan de las plantillas y crees que exagero? ¿Eras muy fan, pero te he hecho pensar y ya solo eres medio-defensora? 

Dime lo que piensas en los comentarios y a ver si me haces cambiar de opinión 😉

 

 

 

 

 

frase

TÍTULO

Accede YA a la masterclass para ver si juegas con ventaja

HAZLO OFICIAL